CORONAVIRUS II; REPERCUSIONES SOBRE LA SALUD MENTAL EN GRANDES CIFRAS.

CORONAVIRUS Y SALUD MENTAL


"Si te caes te levanto, y si no puedo, me tumbo a tu lado" Julio Cortázar

Se estima que una de cada cinco personas que han pasado la enfermedad, se ha enfrentado por primera vez a un diagnóstico de ansiedad, depresión o insomnio. Los pensamientos suicidas han aumentado entre un 8% y un 10%; sin embargo, en adultos jóvenes la cifra asciende hasta un 12-14%. El deterioro de la salud mental es particularmente marcado, entre las personas que viven situaciones socioeconómicas más desfavorables y aquellos con problemas de salud mental previos. Las mujeres tienen un mayor riesgo de que su salud mental haya empeorado en el contexto de la pandemia.


A nivel de la población en general, se ha observado un claro aumento en los niveles de ansiedad y estrés, con varias encuestas que muestran que alrededor de un tercio de las personas adultas reporta niveles de angustia. Entre la población más joven, dicha cifra afecta a 1 de cada 2 personas. Grupos específicos especialmente expuestos a mayor riesgo, son las poblaciones de emigrantes y refugiados, personas sin hogar, niños y adolescentes sin escolarizar, desempleados, personas mayores confinadas en su lugar de residencia, así como sujetos con problemas de salud mental preexistentes o con discapacidades psicosociales, cognitivas o intelectuales.

En España, el 46% de la población española manifestó un aumento del malestar psicológico durante el confinamiento, caracterizado por una disminución del optimismo y la confianza. Según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), un 6,4% de la población ha acudido a un profesional de la salud mental por algún tipo de síntoma, siendo el mayor porcentaje un 43,7% por ansiedad y un 35,5% por depresión. Más del doble de las personas que han acudido a estos servicios de salud mental son mujeres. Según este mismo estudio, un 5,8% de la población ha recibido un tratamiento psicofarmacológico basado sobre todo en ansiolíticos (un 58,7%) y antidepresivos (41,3%). El porcentaje de hombres que aumentó el consumo de psicofármacos durante el confinamiento fue de 7,6%, mientras que en el caso de las mujeres fue del 15,4%. 

Durante el confinamiento, el 30% de las personas manifestó haber tenido ataques de pánico, el 25% se ha sentido excluida socialmente y el 55% sentía que no era capaz de controlar la preocupación. En este período, más de la mitad de las personas (60%) ha percibido tener poco interés o placer en hacer cosas y se han sentido varios días decaídas, deprimidas o sin esperanza. Según el CIS, más del 50% de la población ha sentido algún tipo de tristeza o ansiedad. Un 35,1% admite haber llorado durante la pandemia.

Según un estudio de Grupo 5, durante el pico de la pandemia, el 6,3% de las personas con un trastorno mental grave que participaron en dicho estudio, necesitaron ingreso en Unidad de Agudos. Los problemas con mayor incidencia fueron los síntomas negativos en forma de lentitud o inactividad (47,5%), la ansiedad (54%) y los problemas en la estructuración del sueño (41%).

Respecto a los colectivos profesionales, algunos se han visto particularmente afectados por la pandemia y el confinamiento. Cabe destacar:

- Ámbito de la salud (enfermeras, médicos y otros profesionales de apoyo): Casi la mitad de los profesionales sanitarios en España tiene un alto riesgo de tener un trastorno mental después de la primera ola de la pandemia (3,5% presenta ideación suicida activa, el 28,1% presentan depresión, el 22,5% trastorno por ansiedad, casi 1 de cada 4 pánico, el 22,2% estrés postraumático y un poco más del 6%, abuso de sustancias). La afectación ha sido mayor en el colectivo de enfermería que en el colectivo médico.

- Ámbito de la educación (profesores y docentes): Un 54% de los docentes presenta síntomas de ansiedad, el 90% del profesorado ha sufrido alteraciones de sueño por la pandemia, un 89,5% nerviosismo, irritabilidad o tensión y un 42,7% se siente poco feliz y deprimido con su trabajo, el 71,3% de los docentes que participaron en el estudio requeriría realizar una valoración detallada desde el área de salud ocupacional por posible ansiedad y depresión.


M. Ponce, Médico Psiquiatra


Bibliografía y fuentes:

Kaplan & Sadock Sinopsis de Psiquiatria: Ciencias De La Conducta/Paiquiatria Clinica

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7442894/


https://www.consaludmental.org/publicaciones/Salud-mental-covid-aniversario-pandemia.pdf


https://www.medscape.com/viewarticle/952025?src=mbl_msp_android&ref=share


https://www.scielosp.org/article/rpmesp/2020.v37n2/327-334/es/


http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-85972020000100051


http://www.scielo.org.pe/scielo.php?pid=S0034-85972020000100003&script=sci_arttext&tlng=en


https://journal.sipsych.org/index.php/IJP/article/view/1333


https://psycnet.apa.org/record/2020-43457-001


https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/331490/WHO-2019-nCoV-MentalHealth-2020.1-eng.pdf


https://www.medscape.com/viewarticle/950125?src=mbl_msp_android&ref=share


https://www.medscape.com/viewarticle/952049?src=mbl_msp_android&ref=share